Hace unos días fuimos de paseo a la Marquesa, debo reconocer que iba muy contento, me la pasé ladrando todo el camino de la emoción, realmente me encanta salir de aventura con mi familia. Había un perrito que estaba en el restaurante al que fuimos, era bastante amigable, lo único que hizo fue acostarse mi lado, pero nadie se imaginó lo que pasaría. 

Dos días después me estaban cepillando como de costumbre cuando mi abuelo dijo que tenía una horrible garrapata en mi orejita -ahora entiendo por qué tenía tanta molestia-.

Rápidamente me comenzaron a revisar y encontraron otra más pequeña en mi pancita, ¡ouch! Vaya que sentí el jalón. 

Me llevaron inmediatamente al veterinario para saber cuáles tendrían que ser los cuidados necesarios y nos dieron estos consejos: 

1.- Lo primero que me hicieron fue ponerme una inyección repelente para garrapatas.

2.- Nos dieron un spray para la casa. La veterinaria nos explicó que estos ácaros comen en nuestro cuerpo y después se esconden en los pliegues de nuestras camitas o en algún lugar de la casa, por lo que es importante lavar bien todo y poner este spray un día que salgamos de la casa.

3.- Nos recomendó que después de 3 días debía desparasitarme ya que las garrapatas comen de nuestra sangre y al final hay un intercambio de bacterias

Con estos simples pasos ahora puedo seguir jugando, así que no olvides siempre consultar con un experto veterinario para que cuide de manera correcta de nosotros y evitar que este ácaro nos cause dermatitis u otros problemas.

Escrita por Dante @thehairythree.