No cabe duda que hay cachorros, perros o gatos, que cuando uno los ve simplemente se derrite y los quiere tener como animales de compañía. Sin embargo, hay personas que prefieren otro tipo de animales. Un ejemplo de esto es quienes, por lo exótico o porque son más afines a sus gustos, como iguanas, lagartos o serpientes. Como en el caso de otros animales, los reptiles tienen sus propios cuidados, algunos de los cuales mencionaremos en las siguientes líneas.

Uno de los más importantes es la alimentación. En lo que refiere a reptiles, hay toda una variedad de comida que se le puede dar, ésta irá en función de que el animal en cuestión sea herbívoro, carnívoro o incluso omnívoro. Por ejemplo, las iguanas suelen comer fruta por lo regular, mientras que las víboras se alimentan de otros seres vivos. En este caso es importante consultar al veterinario para saber específicamente cual es la dieta que recetan, según sea el caso.

Es importante tener a los reptiles en un ambiente similar al suyo. En el caso de las iguanas y las serpientes, por lo regular se adaptan casi cualquier sitio, en contraste, hay algunas tortugas que son de agua, por lo que deben tener acceso a este líquido.

Los reptiles son animales de sangre fría. ¿Qué implica esto? Que requieren fuentes de calor para mantener una buena temperatura interna. Ya sea que se les ponga una lámpara especial o que estén en contacto con el sol, es importante tomar en cuenta este detalle.

Estos animales tienen su propio temperamento. Algunos son menos sociables que otros. Es necesario tomar en cuenta esto cuando se vaya a poner a convivir a la mascota con otros animales, sea del mismo tipo o de otro distinto, incluso con las personas, con la finalidad de evitar cualquier incidente.