Aunque puede parecer descabellado que un bebé tenga una mascota, es muy normal y benéfico, además de que le estarás dando a tu pequeño, un cachorro que será su mejor amigo por un largo tiempo.

Hay quienes suelen pensar que cuando hay un bebé en casa, lo ideal es que esté todo lo más limpio y desinfectado posible, sin embargo, está comprobado por Wayne County Helth que el sistema inmunológico humano está creado para la exposición a bacterias a gran escala, de modo que si éstas se minimizan, el sistema inmunológico podría no lograr desarrollarse correctamente.

Del mismo modo, un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cincinnati, señala que los pequeños que tienen contacto con perros, crecen con menos probabilidad de tener eczema. Aunado al bienestar cardiovascular, que surge porque las mascotas disminuyen el estrés y literalmente, nos vuelven más sanos y felices.

Los beneficios aumentan mientras ellos crecen

Darle un compañero canino a tu pequeño, es darle un gran amigo. De modo que crecerán juntos y su energía estará canalizada uno con el otro.

Asá mismo, un cachorro es por de más una excelente opción para los niños con espectro autista o problemas de lectura. Ya que, de acuerdo con lo que señala la Universidad de Montreal, un amigo canino reduce los niveles de ansiedad y estrés, de modo que los pequeños con algún padecimiento, crecerán más seguros de sí mismos y con una reducción drástica de episodios de crisis.

Una mascota también te ayudará a fortalecer las habilidades sociales en los pequeños, pues juntos aprenderán a controlar sus impulsos, así como a socializar con quienes los rodean. Además, crearán un sistema de comunicación no verbal que ayudará al niño a incrementar su desarrollo cognitivo y sensorial.

Realmente siempre es un buen momento para traer una mascota a casa. Sin embargo los beneficios que da el tenerla desde el primer año de vida, son aún mayores. Y es importante saber que a partir de los 4 años, los pequeños ya habrán desarrollado un sentido de empatía y responsabilidad que dará frutos en su vida adulta.