La cruza de nuestras mascotas es uno de los momentos más importantes. Es probable que después de varios años en compañía, sigamos viendo a nuestra “mejor amiga” como una cachorrita. Sin embargo, esa no es la realidad. La perrita ha crecido, los cuidados que se le han dado permitieron que se desarrollara de la forma más sana posible. Pero hay un tema que puede este aún por resolver, ¿es momento de cruzarla?

Especialistas señalan que si se desea cruzar a una hembra es importante conocer a su pareja, ya que si se cuenta con una mascota de raza es importante seleccionar su misma raza. Pero si no se cuenta con una perra de raza es importante encontrar una pareja acorde a su tamaño, porque se podrían generar problemas, por ejemplo, durante la monta o en el parto.

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En este sentido, la edad de la mascota es importante, pero la fertilidad dependerá según su tamaño. Las razas pequeñas tienden a entrar en celo aproximadamente a los 10 meses de edad. Mientras que la perrita sea más grande tardará más en entrar en celo, por ejemplo, 12 o 14 meses de edad. Por otro lado, si la perrita tiene más de 6 años, ya no se recomienda debido a que puede tener problemas durante el parto. 

De acuerdo con el reporte El apareamiento: manual de seducción canina de Consumer Eroski, en las hembras, la llegada del celo es la señal que marca su capacidad para reproducirse. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el aparato reproductor de una hembra no funciona a su total rendimiento hasta el segundo celo, que llega a partir del año de vida. De tal modo que se recomienda no cruzar a la perrita hasta que ovule por tercera vez, es decir, luego de 18 o 24 meses de edad.