Cuando se habla de esterilización animal, regularmente la mayor parte de las personas la relacionan con perros. No obstante, los gastos también pueden ser sometidos a este procedimiento.

Al ser animales mucho más independientes y estar acostumbrados a salir de casa con mayor frecuencia, la probabilidad de aparearse e iniciar un proceso de gestación es muy alta, lo cual no necesariamente es una buena noticia, ya que implica una manutención que requiere de más gastos, al igual que una sobrepoblación de estos animales.

Para evitar situaciones como las mencionadas, dicho procedimiento quirúrgico es una opción viable y necesaria.

Mitos sobre la esterilización, ¿qué es real y qué no?

Ante la problemática de una sobrepoblación de animales domésticos, y en este caso de gatos, el pasado 26 de febrero se conmemoró el Día Internacional de la Esterilización Animal, iniciativa mediante la cual se busca concientizar sobre la necesidad de someter a los gatos a este procedimiento no solo para aminorar dicha problemática, sino también para mejorar la calidad de vida y salud de los gatos, y de paso desmitificar este tema.

A continuación se presenta una serie de ideas erróneas alrededor de la esterilización que obstaculizan la realización de dicho procedimiento quirúrgico.

  • La esterilización es cara: al ser un procedimiento que se efectúa una sola vez, no es justificable esta afirmación, sin dejar de mencionar los beneficios que conlleva esterilizar a una mascota.
  • Es un desperdicio esterilizar a un gato de raza pura: un animal no debe concebirse como una fuente de dinero, a través de múltiples embarazos, además de que es recomendable para su salud.
  • Una gata debe tener, al menos una camada para que su salud y comportamiento no se vean afectados: se ha descubierto que la esterilización no tiene efectos negativos en su desarrollo, ni en su comportamiento.
  • Los gatos esterilizados tienden a engordar: de acuerdo con especialistas de Mars Petcare, este procedimiento en ningún momento se vincula con el sobrepeso u obesidad de un gato, mientras que la falta de ejercicio y mala alimentación sí.
  • El temperamento del gato cambiará para mal: contrario a esta idea, cuando un gato es esterilizado tiende a mejorar su comportamiento, además de que su intención de vagar disminuye.