Nuestras mascotas suelen ser en extremo muy extrovertidas, constantemente suben y bajan para jugar, explorar o vigilar su terreno. Es un hecho que por alguna extraña razón (en ocasiones) regresan con alguna cortadura o golpe. Es notable porque uno de los síntomas que con mayor frecuencia muestran es que no pueden caminar o se alejan de su actividad diaria. 

De acuerdo con información de Kids Health, los perros y los gatos figuran entre las mascotas portadoras de infecciones como el “campylobacter”, se trata de una bacteria que provoca en los humanos diarrea, dolor abdominal o fiebre. 

Por otro lado, estudios señalan que los gatos pueden ser portadores de la bacteria “bartonella henselae”, que puede ser transmitida a través de una mordedura o arañazo. Los síntomas de esta bacteria suelen ser inflamación, fiebre, dolor de cabeza o fatiga en los humanos.

Pero, es importante entender que los animales pueden ser propensas a portar este tipo de bacterias, por cual si llegan a tener contacto con nuestras mascotas en una herida es crucial que un especialista evalúe su condición para evitar complicaciones futuras.

Entre las enfermedades más peligrosas para nuestras mascotas se encuentra la rabia. Se trata de una enfermedad que entra en el cuerpo del animal por medio de una mordedura o una herida contaminada por la saliva de un animal infectado. Según Kids Health, los animales que son más proclives a ser portadores de la rabia son: perros, gatos, mapaches, murciélagos, mofetas y zorros. 

La recomendación más eficaz para cuidar la herida de una mascota es visitar al veterinario lo más pronto posible. Este profesional podrá realizar una evaluación precisa sobre el tipo de herida y, principalmente, los cuidados que debes hacer a tu mascota para lograr una recuperación rápida. Determina con base en el comportamiento de tu mascota tu velocidad para visitar al veterinario.

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