Si consideras que un perro o un gato, incluso un conejo son mascotas muy grandes, y prefieres algo de menor tamaño, entonces un hámster puede ser la opción que estabas considerando. Del tamaño de un ratoncito, este tipo de roedor puede ser la compañía que estabas buscando. Si estás considerando en adoptar uno de estos animales, es importante que tengas en cuenta algunos cuidados básicos, para que crezca y se desarrolle lo más sano que pueda. a continuación te dejamos algunos tips.

Uno de los principales cuidados que hay que tener en cuenta es el espacio en el que se le tendrá. Si bien hay algunas jaulas pequeñas para hámster, lo más conveniente es brindarle el espacio necesario para que pueda movilizarse con facilidad y que, al mismo tiempo, esto le permita ejercitarse.

Regularmente el hámster se alimenta de semillas, como las de girasol; sin embargo, lo más oportuno será comprar alimento especializado para este tipo de animal, con la finalidad de que los nutrientes que necesita los obtenga sin ningún problema.

Con la finalidad de que sea más sencillo limpiar sus desechos, por lo normal, en el piso de su hábitat deben colocarse hojas de periódico, con la finalidad de absorber su orines y que sea mucho más sencilla la limpieza.

Para que pueda dormir caliente, usualmente al hámster se le colocan virutas de madera, con la finalidad de que realice una especie de madriguera, por medio de la cual se pueda guarecer de las inclemencias clima. Este material también debe ser cambiado periódicamente.

Es importante mencionar que el hábitat en el que se tiene al hámster debe tener una rueda de entrenamiento, para que el animal se ejercite. En dado caso de que no la tenga, se pueden hacer pequeños laberintos o algunas otras estructuras para que caminen por esos espacios y gasten su energía.