Los seres humanos pueden desarrollar ciertas enfermedades que, en apariencia, podrían parecer exclusivas de su especie, pero la realidad es que padecimientos como la osteoartritis también pueden manifestarse en otros seres vivos, como los perros.

Temporadas de frío y lluvia hacen que los animales sean más propensos a presentar molestias en sus articulaciones, debido a las bajas temperaturas y humedad, situación que de no ser atendida a tiempo puede derivar en dicho padecimiento, el cual se caracteriza por un desgaste o envejecimiento articular, mismo que puede provocar fuertes dolores, hinchazón y rigidez de la articulación.

A diferencia de otras enfermedades ocasionadas por frío o humedad excesiva, la osteoartritis es un problema crónico e irreversible, pero que también se puede controlar con el tratamiento adecuado, enfermedad que puede desarrollarse por un factor genético o a causa de una recuperación de alguna cirugía, lesión o sobre peso.

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En el caso de los animales las manifestaciones de dolor se dan, principalmente, en articulaciones de los hombros, cadera o columna, mismos que son más evidentes ante condiciones de clima muy frío.

Signos de alarma que podrían dar cuenta de osteoartritis

Si bien las bajas temperaturas y la exposición constante ante espacios con mucha humedad pueden causar otros problemas médicos que no necesariamente diagnostiquen osteoartritis, es importante que cada dueño se mantenga pendiente de ciertos síntomas que, de manifestarse, podrían ser un reflejo de que el perro padece esta enfermedad.

Entre la sintomatología destaca lo siguiente:

  • Sus movimientos no son los habituales y le cuesta trabajo realizar actividades sencillas o que antes no le resultaban complicadas.
  • Busca lugares muy cálidos.
  • Se manifiesta un oscurecimiento inusual en la articulación afectada.
  • Se acicala en exceso.
  • Hay una pérdida de apetito.
  • Evita desplazarse, incluso al interior de la casa.
  • Muestra agresividad y gime debido al dolor.
  • Cojea al caminar.