Una de las dificultades más recurrentes al momento de asear y mantener la buena salud de los gatos caseros, es conservar sus uñas en buen estado.

A diferencia de aquellos que viven en la calle y que están en contacto constante con superficies que les permiten mantener a raya sus uñas, los gatos que tienen dueños, una gran mayoría de ellos logra desarrollar largas garras debido a que dentro de una casa no cuenta con espacios que le permitan limar o rebajar el largo de sus uñas, por lo que el crecimiento es inevitable.

Ante esto es necesario que cada dueño que tiene esta mascota realice esta acción y así evitar que rompa o rasgue algunos muebles o rasguñe severamente a alguna persona.

Pero al ser animales independientes y que, a diferencia de los perros, se mantienen más aislados en ciertos momentos del día, puede resultar complicada cortar sus uñas, y más si existe el temor de causarle alguna lesión por hacerlo de manera incorrecta.

Para evitar lastimarlo, se sugiere que antes de hacer incluso el primero corte en la vida de la mascota, se haga una simulación en la cual se aplique una ligera presión sobre sus dedos y de paso ofrecerle una recompensa por acceder.

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Después se puede presionar con más fuerza para que la parte transparente de la uña sobresalga y entonces cortar solo esa zona, de lo contrario podría ocasionarse una lesión y sangrado.

Ahora que si hubo un corte más grande de lo adecuado y comienza a sangrar, es importante que se limpie con algodón y, de no cesar la hemorragia, acudir con un veterinario, incluso esta visita puede ser previa al primer corte de uñas para que sea un experto quien muestre la forma correcta de hacerlo.