¿Cómo saber la edad de tu tortuga?

Saber la edad de una tortuga en caso de tenerla como mascota, es indispensable para darle los cuidados necesarios.

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Una tortuga puede ser una mascota que te acompañe para toda la vida, ya que son animales que, si cuentan con un buen estado de salud, pueden vivir más que los humanos. Su longevidad incluso podría permitir que sean la mascota de más de una generación familiar.

La edad de estos reptiles siempre ha sido un causante de duda, ya que a simple vista es bastante complicado estimar por cuántos años han vivido. Sin embargo, saber la edad de una tortuga en caso de tenerla como mascota, es indispensable para darle los cuidados necesarios; así que a continuación te decimos cómo calcularla considerando los siguientes aspectos aspectos:

  • Tamaño:
    Si vas a calcular la edad de tu tortuga con base en su tamaño, no olvides que existen algunas variaciones entre las que crecen en libertad y las que viven en cautiverio, ya que estas últimas suelen crecer más y más rápidamente debido a que han establecido hábitos de alimentación más estables.

    Estos reptiles pueden ir creciendo a lo largo de toda su vida, ya que no requieren emplear su energía en procesos metabólicos. Siendo así, puedes comenzar midiendo su cuerpo completo de cabeza a cola; después compárala con otros ejemplares para conocer su especie. Posteriormente, podrás recurrir a algunos estudios especializados que detallen la edad de las tortugas dependiendo de su especie y su tamaño.
  • Caparazón:
    Si ya intentaste calcular la edad de tu tortuga considerando su tamaño y no funcionó, puedes intentarlo observando su caparazón.

    Esta parte de las tortugas tiene líneas o anillos dependiendo de su especie, estas características te ayudarán a descifrar con mayor exactitud la edad, ya que representan un periodo de crecimiento.

    Lo que debes hacer es contar las líneas o círculos del caparazón y dividirlas entre dos. Conforme van pasando los años, estas características pueden volverse delgadas, además de multiplicarse, por lo que contarlas puede ser un verdadero reto.