La tenencia de una mascota es cada vez más frecuente, esto motivado por el cambio en las prioridades que las personas ahora tienen, además de la manera en cómo se concibe a un perro, gato u otro animal doméstico.

Cuando una mascota llega a casa, las muestras de afecto son variadas y constantes, las cuales pueden ir desde un abrazo hasta una buena alimentación y chequeos médicos continuos.

La convivencia con perros y gatos, sobre todo, se ha tornado tan importante, que hoy en día ya son un integrante más de la familia, por lo que reciben un mejor trato.

¿Con quién dejo a mi mascota?

Así como la tenencia de mascotas ha incrementado en varios países, incluido México, también el porcentaje de dueños de perros y gatos que actualmente trabajan y tienen estilos de vida en donde los viajes de negocios o entretenimiento aumentan, así como las salidas tarde de una oficina o cambios en la rutina que pueden derivar en una disminución en la atención brindada a la mascota, situaciones que pueden hacer que un dueño considere la opción de recurrir a un cuidador.

En el país existe una amplia variedad de negocios, tanto offline como online que ofrecen servicios de pensión para perros, lugares en donde se espera que cada mascota reciba un trato correcto durante toda su estadía.

Puede ser que el cuidador elegido tenga buena reputación o que un amigo o familiar lo haya sugerido. No obstante, antes de tomar una decisión basada solo en la experiencia de los demás, es preciso que cada dueño de un perro o gato considere ciertos puntos, al momento de seleccionar un cuidador.

Para hacer una elección lo más conveniente posible, se sugieren los siguientes puntos a considerar.

  • Asegúrate de que esa persona que habrá de cuidar a tu perro o gato tiene cobertura en caso de algún contratiempo con tu mascota, así como situaciones de emergencia y daños materiales.
  • Investiga referencias sobre el cuidador, a fin de tener la certeza de que no ha tenido problemas con otros dueños y así saber si es de fiar o no.
  • Pregunta qué servicios incluye, esto con la finalidad de saber costos y conocer cuánto se tiene que pagar en total para entonces tomar una decisión acertada.
  • Solicita datos de contacto para que la comunicación sea sencilla y rápida.
  • Antes de elegirlo, procura que tu mascota tenga un acercamiento previo con el posible cuidador para que puedas ver si hay empatía.
  • Permite que la mascota tenga algún objeto que le remita a ti para darle una sensación de seguridad.