Los perros guía son animales capaces de devolver la independencia y movilidad a las personas que padecen debilidad visual. ¿Cómo se logra esto? El entrenamiento es imprescindible para que estos caninos cumplan con su misión, logrando ser los ojos de las personas y asistiéndolas para evitar accidentes.

¿Cómo debo tratar a un perro guía?

Es posible encontrarnos a estos perros guía por la calle, sin embargo es importante recordar que ellos tienen una responsabilidad y es la de mantener a salvo a su dueño, por lo que hay cosas que debemos saber para dejarlos trabajar.

Según la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos, una institución dedicada a criar, educar, entrenar y donar perros guía; es de suma importancia estar informado sobre el trato de estos caninos auxiliares, recordando que no son un lujo, sino un símbolo de independencia.

Por su parte, Efrén González, entrenador de perros guía, señala que estos perros “no se deben tocar, ni acariciar cuando tengan el arnés puesto, porque esto es sinónimo de que están trabajando y de ninguna manera se pueden distraer, debido a que con esto se pone en riesgo la seguridad del invidente, por lo que lo más recomendable es ignorarlos”.

Del mismo modo, si tienes un establecimiento comercial o conduces un medio de transporte público, debes conocer el artículo 58 de la Ley Federal de la Protección a los Derechos del Consumidor, en el que se establece que “ningún proveedor de bienes o servicios puede negar el acceso a personas ciegas acompañadas de perros guía”.

Si encuentras en la calle a uno de estos perros con su familia adoptiva, recuerda estos aspectos. Ellos se esfuerzan mucho al entrenarse para que las personas con debilidad visual puedan desplazarse por la ciudad igual que todos sus habitantes, que a veces no cuentan con la sensibilidad y la cultura para tratarlos.