Nombre: Frijoles
Raza: Beagle Harrier 
Origen: Francia/ Inglaterra 
Edad: 2 años y medio 
Tiempo de adopción: 8 meses 
Humano: Aldo Ortiz 

Hola amigos mi nombre es Frijoles, soy de una raza exótica y difícil de encontrar. Mi origen proviene de la cruzas entre Beagles y Harrier en Francia y Londres hace aproximadamente 100 años.

Hoy quiero compartir con ustedes mi historia: 

Todo comienza una tarde en el jardín de mi casa donde jugaba felizmente con mi carnaza y algunos juguetes. Una tarde mis dueños dejaron las puertas de mi hogar abiertas. Y decidí dar una vuelta por el vecindario y saludar a otros amigos perrunos. Unas calles después olfateando un rastro y sin noción del tiempo transcurrido me había extraviado.

El primer día fuera de casa tenia miedo, hambre y frío. Y los próximos días no fueron muy diferentes al primero. 

Nunca entendí porqué ahora las personas ya no me acariciaban o jugaban conmigo como lo hacían mis dueños en casa. (Quizá lo atribuyó a mi aspecto desnutrido y sucio). -En su mayoría la reacción de los humanos hacia mí siempre fue la misma: “maltratos, golpes y desprecios“. 

Mi primer rescate

Después de semanas vagando para intentar encontrar un rastro que me llevara de vuelta a mi hogar, un vehículo se detuvo y me rescató.

En el vehículo venía una familia de humanos que a diferencia de los anteriores eran bastante amables

Llegamos a su hogar y me recibieron con afecto. Ahí me proporcionaron agua, alimento y un baño. (Confieso que aún después de sus muestras de caridad yo seguía muy asustado y desconfiaba de ellos).

Mis nuevos humanos por semanas enteras se dieron a la tarea de buscar a mi familia. Todos los días salíamos a pegar carteles con mi fotografía pero no tuvimos éxito. 

Frijoles, un Beagle Harrier que ha aprendido nuevamente a ser amado
Frijoles, un Beagle Harrier que ha aprendido nuevamente a ser amado

Yo asumía que ese sería mi nuevo hogar a partir de ahora. La verdad comenzaba a tomarles mucho afecto. ¡Vaya sorpresa la que me llevé cuando me enteré que estaba puesto en adopción!

Días después, salimos a dar un paseo en coche y después de un tiempo nos detuvimos. Abrieron la puerta y nos encontramos con un nuevo humano. Él se presento y me dijo: “Hola me llamo Aldo y tú y yo vamos a ser grandes amigos”. 

Acarició mi cabeza. Yo moví mi cola y sacudí mis orejas. (Parece ser buen tipo, pensé). Subí a su vehículo y no volví a ver a la familia que amablemente me dio refugio cuando más lo necesitaba.

Un nuevo hogar

Llegamos a un nuevo hogar y sinceramente el principio no fue nada sencillo. Mi nuevo humano nunca había tenido una mascota y yo todavía estaba bastante sensible y extrañaba ahora mis dos hogares anteriores anteriores.

Una de las cosas más difíciles por las que pasé, fue el terror de ser abandonado nuevamente. Cada vez que mi humano salía de casa, yo raspaba la puerta con todas mis fuerzas intentando salir a toda prisa junto a él. No comía y lloraba todo el tiempo que se ausentaba.

Alguna ocasión mi humano olvido dejar mi carnaza. Y comencé a aburrirme, mordí una silla y después me comí un zapato que me encontré. Salir a caminar era una lucha constantemente entre la dirección que seguía mi humano y la que yo quería seguir.

Sinceramente tuve miedo de ser abandonado nuevamente ya que todo parecía muy complicado entre él y yo. 

Sin embargo, mi humano decidió hacer un esfuerzo para que nuestra relación funcionara. Recuerdo ver a mi humano leer libros que trataban de la educación canina (libros que después mordisqueé), pasaba horas en su computadora investigando páginas web con tips para mascotas  y en ocasiones hasta veía programas en la TV que hablaban de perritos como yo.

Árduo entrenamiento

Frijoles cuenta con dos años y medio y ocho meses de haber sido adoptado

Así pasaron algunos días hasta que una tarde lo escuché hablar por teléfono y hacer una cita con unos especialistas en educación y psicología canina. A partir de entonces muchas cosas comenzaron a cambiar.

Todos los fines de semana comenzó a llevarme a una escuela. Ahí había otros perros que al igual que yo no lograban comunicarse con su humano. Ambos tomamos clases y entrenamientos. 

Pasaron algunas clases y juntos fuimos aprendiendo a comunicarnos de forma asertiva. Pero el trabajo no solo se limitó a aprender nuevos trucos como dar la pata, sentarme, quedarme quieto y caminar juntos. 

Otras cosas que influyeron mucho para mejorar nuestra convivencia fueron las siguientes:

  • Mi alimentación cambio y se balanceó mejor. Lo que provocó mejorar mi temperamento. (Los Beagles Harrier somos “un poquito” dramáticos y berrinchudos)
  • Las vitaminas y suplementos recetadas por mi veterinario me permitieron tener una mejor energía y concentración. Comprendí con facilidad a ejecutar las instrucciones que me daban y a demás me premiaban por ello.
  • Mi humano me obsequió algunos juguetes que me permitieron desarrollar mis habilidades. Uno de mis favoritos se llama “KONG”. De gran ayuda para no aburrirme cuando Aldo no esta en casa y evitar que siga comiéndome sus zapatos.
  • Mi collar para salir de paseo cambio, así como el paso y la postura y toma de correa de mi humano al caminar. Esto nos permitió comunicarnos mejor en las direcciones a las que nos dirigíamos y dibujar una sonrisa en el espacio que se forma con la correa entre él y yo.
  • Mi sesión de ejercicio fue más frecuente y eso me permite mantenerme relajado la mayor parte del día y a mi humano estar más saludable.
  • Las salidas al baño fueron cada vez más sencillas. Establecimos horarios específicos mi humano y yo. Aprendí a sentarme en la entrada de la puerta como aviso de mis necesidades.

8 meses después, ¡Aldo y yo hemos hecho un tremendo equipo!

Consejos para proteger a tus mascotas

Sé que no todos los demás perros corren con la misma suerte que yo, razón por la que me gustaría dejarles algunos consejos:

1.-Asegúrate que tu mascota siempre lleve un collar con placa de identificación. (8 de cada 10 perros extraviados con placa de identificación regresan a su hogar) 

2.-¡Nunca nos dejes a nuestra suerte!

Darle refugio temporal a una mascota, no significa que tendrás que quedarte con él para toda tu vida. Significa que le estás evitando la muerte.

Gracias a una familia que se sensibilizó y se hizo responsable temporalmente de mí, pude encontrar un nuevo hogar.

3.- Si planeas adoptar a una mascota, toma en cuenta lo siguiente:

A) Tener espacio y tiempo suficiente para poder tenerlo y educarlo.

B) Contar con recursos económicos suficientes para solventar su alimentación y cuidados médicos. En algunos casos las mascotas necesitan atención psicológica y entrenamiento canino para una buena convivencia con sus humanos.

C) Ser consciente de los daños materiales que podría generar su estancia. Y tener la paciencia para educar sin maltratarnos.

D) Estar dispuesto a tener una vida física activa a favor de la salud física de tu mascota.

E) Investiga los años de vida de tu mascota y reflexiona si estarás en condiciones y disponibilidad de cuidarlo y acompañarlo los años que le resten de vida. En el caso de los Beagle Harrier el promedio de vida es de 12 a 15 años.

F) La esterilización es la mejor forma de prevenir que más perros terminen en la calle.

Esperamos que esta información sea de utilidad y beneficio para humanos y mascotas. Evitemos la crueldad del abandono animal.

Si te gustó mi historia, compártela o si deseas que comparta contigo mis nuevas aventuras y tips para mejorar la convivencia con tus humanos, escríbenos en la sección de comentarios y da pulgar arriba.

Atte: Frijoles 

(¡Guufff , guuufff!)

Frijoles sigue siendo entrenado para disfrutar de la compañía de su nuevo dueño, Aldo. Esperamos que siga contándonos su historia.
Frijoles sigue siendo entrenado para disfrutar de la compañía de su nuevo dueño, Aldo. Esperamos que siga contándonos su historia.